El reciente debate para la investidura del candidato Sánchez a la Presidencia del Gobierno de España ha suscitado más análisis y comentarios que los libros sagrados. De ahí que resulte difícil aportar ya alguna idea que sea original y escape a los parámetros del plagio.
Fue sorprendente la clásica cita que hicieron de Unamuno dos parlamentarios diametralmente opuestos: Rufián y Abascal. Citas del «venceréis, pero no convenceréis», que han suscitado innumerables comentarios por la manipulación que de la misma realizaron ambos. A estos caballeros y al resto de los líderes político habría que recordarles el concepto de «intrahistoria» del catedrático de Salamanca.
Aunque parece que la historia de España la están escribiendo nuestros representantes políticos, con acuerdos o sin ellos, para Unamuno, la verdadera historia la llevan a cabo los españoles de a pie, los españoles anónimos que ganan cada día el pan con el sudor de su frente.
La España del 98, que aglutina a los escritores e intelectuales de esta Generación, puede admitir algún paralelismo con la situación actual. España, entonces, perdió sus últimas colonias: Cuba, Filipinas y Puerto Rico: Ahora se hacen cada día más visibles en el Parlamento las fuerzas centrífugas del independentismo, las que declaran abiertamente, en la tribuna y en los medios de comunicación, que no son españoles y, con nuestros impuestos, van desmontando la unidad territorial del Estado, creando una sólida estructura de país en sus respectivas Comunidades. En el País Vasco se hacen, impunemente, recibimientos triunfales a los «gudaris asesinos», héroes por la independencia, que abandonan las cárceles.
Sin entrar en el desarrollo de este tema, que subyace en el proceso de pactos nacionales y autonómicos, habría que dar gran parte de razón a los escritores de la Generación del 98, en que es la gente anónima la que conforma la argamasa del país.
Mientras los políticos culpaban a los adversarios del fracaso de la investidura, las cajeras de los supermercados deslizaban códigos de barras, de forma incesante, por el lector de los cajeros. Los camareros de los «chiringuitos» servían, diligentes, cañas o tintos de verano a los clientes que disfrutaban de sus vacaciones, mientras la mar esperaba, serena, el viento de levante, para despedir enfurecida al primer turno de veraneantes. Los pescadores surcaban los mares buscando caladeros de sardinas, boquerones, quisquillas, calamares… que deleitaran nuestros paladares insaciables. Los coheteros diseñaban los sofisticados sistemas de fuegos artificiales que sorprenden a chicos y mayores en las incesantes fiestas populares de julio y agosto… Y, soportando un calor infernal, los trabajadores de los invernaderos preparaban la próxima siembra de agosto: desinfección de la tierra, sustitución de plásticos… El sol y la calima africana horneaban sus pieles de forma despiadada. Sólo unas neverillas portátiles aliviaban, de cuando en cuando, sus resecos paladares. Los cuatro euros y medio por hora trabajada no suman suplementos de transporte, de comisiones parlamentarias… Aunque cada trimestre reciben una «mención»: el consejero de turno los «menciona» implícitamente, porque las exportaciones agrícolas han crecido en la provincia o en Andalucía.
Es evidente que esta multitud de personas anónimas, con sueldos manifiestamente mejorables y horarios ajustados a la conveniencia del empresario y a las necesidades de la supervivencia, sin derecho a vacaciones en el campo, es la que escribe nuestra historia y sostiene nuestra economía.
La «intrahistoria» unamuniana sigue presente, pues, en nuestras fábricas, en nuestros campos, en el transporte, en el comercio, en los hospitales, en las escuelas, en la restauración, en las residencias de mayores… La forman millones de trabajadores que sacan nuestro país adelante, que han dejado de llamarse «proletarios» o «parias», para ser encuadrados en el marco de «mileuristas». Una vez más, unos realizan el trabajo, hacen país, y otros cosechan, grotescamente, honores y dinero.
Publicado en IDEAL de Granada, el miércoles 31 de Julio de 2019