La sequía ha enseñado sus orejas en una estación, el otoño, en la que las lluvias solían “dar de beber al sediento”. La Administración comienza a tomar medidas restrictivas, mientras que los agricultores han cambiado las rogativas por concentraciones reivindicativas. Mercedes Navarrete nos ofrecía, el lunes 13, un extraordinario reportaje, con motivo de la manifestación en la presa de Rules, convocada por las asociaciones “Agua para el campo” y “Granada en marcha”. En él nos informaba de la situación en que viven los agricultores almuñequeros por la escasez de agua, la salinización de los acuíferos y los gastos de electricidad, auténtico atraco a cobro domiciliado. Pues la energía de un pozo que extrae agua dos meses, puede costar más de 20.000 € mantener la conexión el resto del año. La periodista da la primicia del estado de las canalizaciones, para las que se ha redactado el proyecto básico, enviado ya a las administraciones para su análisis y la presentación de alegaciones.
Presentados los datos, miremos hacia atrás y hacia adelante. Llevamos más de una década sin actuaciones para la utilización del agua. Reiteradamente se informó en este periódico de que alguna riada se llevó 80 millones de euros librados para las canalizaciones. Millones que los buceadores de Hacienda no encontraron en el lodazal de la corrupción o malversación. Observamos, entonces, el silencio de los corderos políticos. Si miramos hacia adelante, sólo cabe tener paciencia en un Estado de derecho. Ya se ha dado el primer paso. Tras la redacción del proyecto básico vienen las alegaciones, la redacción del proyecto de ejecución y de los 12 sub-proyectos, con sus alegaciones y proyectos de ejecución. A ello hay que añadir las expropiaciones, los concursos de ejecución, y la realización de las obras. Por lo que el Sr. Cabrera, de “Agua para el campo”, declaraba que no podemos esperar el ritmo del Gobierno, y exigía medidas provisionales. ¡Porque las obras de palacio van despacio!
El Presidente de la Mancomunidad de municipios de la Costa, Sr. García Alabarce, pide que en el proyecto básico se recoja el suministro de agua para todos los municipios costeros. Si se acepta esta enmienda, las de impacto medioambiental y las que procedan, el actual retraso del proyecto se irá dilatando
El trabajo de redacción del proyecto básico no se ha retransmitido como el del procés català, pero podemos decir que la Comunidad de Regantes del Bajo Guadalfeo, compuesta por 47 Comunidades, ha tenido una participación activa en la misma, y sigue formando parte de la Comisión. Queda tiempo para incorporar nuevas ideas o necesidades, pero esto no funciona como los actuales populismos, pidiendo cada día por las redes opinión a los adscritos y simpatizantes para cambiar proyectos.
Tras lo expuesto hay que hacer dos acotaciones a comentarios de la calle. Se oye y se ha escrito que se tira al mar el agua del pantano. Aclaremos. El Guadalfeo tiene una dotación, exigida por Medio Ambiente, para la fauna del entorno. Y el campo vierte un sobrante de los antiguos riegos, porque gran parte no se está cultivando, y reciben su dotación tradicional, a falta de la modernización de los mismos. Modernización que precisa, igual que la Cota 100, de subvenciones que no llegan. Pues su elevado coste es inasumible para los agricultores, como bien sabe la Administración. Una inversión en esta zona sería muy rentable, pues ahorraría agua para otros territorios.
La solución exige rapidez y actuaciones puntuales de emergencia, como exige el Sr. Cabrera. Pero los procedimientos son lentos y hay que cumplirlos. Y el dinero, escaso, hay que conseguirlo y custodiarlo. Esperemos, como escribía Jesús Lens, que el agua de Rules pronto “rule, rule, rule…” con la máxima eficiencia.
Publicado en IDEAL de Granada, el lunes 27 de Noviembre de 2017